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sábado, 24 de octubre de 2015

El hombre de ojos fríos




El hombre de ojos fríos se distanciaba de las realidades ajenas. Vislumbraba con eterna indiferencia un foco de luz silencioso, fugaz. Siempre lejos de todos. Las emociones constituían debilidades; signos de una humanidad que él era incapaz de comprender. Absorto en sus propias reflexiones se hallaba, enfrascado en su soledad circundante, cuando un perfume a rosales, a rocío, a quien sabe que se desperdigo en su aire impoluto. Ella lloraba. Y el desconsuelo se apoderaba de cada lágrima arrojada al viento. Sabía que ya era muy tarde y no había remedio para su agonía. Sentada en el otro extremo del tren, los destellos de un sol tardío se perdían en su pelo oscuro. Los minutos pasaron lentamente. Se ahogaban unos a otros, se confundían. Y él se detuvo en los porqués de esa pena. Por primera vez quiso saber, indagar en el corazón de otra persona.
El tren se detuvo bruscamente. Ella secó sus mejillas, recogió su estuche de violín y se marchó apresurada. Las palabras se quedaron suspendidas en el limbo de su boca. La vio desaparecer entre hojas verdes, sumergida en una primavera rozagante y llena de color.
Y se preguntó sin querer como sería...amar con tanta intensidad como ella lo hacía. Amar con locura, con irrefrenable esperanza. Amar hasta dolerle el alma.

Esa duda lo hizo sonreír. Rápidamente bajó del  tren. Había tiempo de recomenzar. Siempre lo había.

5 comentarios:

  1. Recomenzar
    por supuesto aunque cada dia sea mas dificil beso

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  2. Que bonito relato, que deja un lindo mensaje sin duda
    Como siempre un placer poder leerte.
    un saludo

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  3. Dibujaste en letras el escenario de un encuentro de dos mundos. Y pude sentir claramente como el dolor de ella, se abría paso en el duro acero que blindaba el corazón de él. Y en los breves segundos que duró tu lectura, vi salir la humanidad de aquel que parecía hecho de roca y sentí tu metafórico mensaje talando mí… “Sin importar cuán dura haya sido nuestra existencia… siempre existe un alma buena, que puede inspirarnos y cambiarnos para bien”.

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  4. Y re-comenzar a experimentar cada sensación de nuevo.
    Sentir cómo todo se hace masa para darle forma en algún luego.

    Un abraz✳

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  5. A veces hay quien utiliza la frialdad como coraza, quizá por miedo a sentirse heridos, pero la vida no siempre es igual.
    Hola encantado de volver por tu espacio, espero que nos sigamos leyendo.
    Besotesssssssssssssssss

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