Seguidores

sábado, 25 de febrero de 2012

Parece que te amo...

¿Qué sería de mi mundo sin tu presencia encantadora?
Sin las inseguridades que me rodean al tenerte cerca...

Me pregunto a menudo si los corazones pueden ahogar sus latidos.
Si es posible reprimir los sentimientos, ocultar el nerviosismo.

Pero creo que es parte del misterio, del desafío.
Percibir o no las señales sutiles, presentes en cada palabra tuya y mía.

Nos reconocemos en cielos grises y lluvias contaminadas por la soledad.
Nos quejamos del destino y nada hacemos al respecto.

Y aún así…en esta interminable rutina, agobiante y enfermiza, lo sabemos.
Nos ronda, nos persigue.
Busca hallarnos en cada sitio escondido de la ciudad.

Siempre está ahí. Siempre aparece.
Las lágrimas se apoderan de mí si me falta.
Y las sonrisas te inundan la cara si se queda.

Incertidumbre y certeza, en un mismo arrebato, confundidas.
No puede negarse ya.
El mismo pensamiento invade nuestras cabezas.

Parece que te amo.

lunes, 13 de febrero de 2012

Algo sobre nosotros...


Adorada melancolía; susurro de aire que se cuela en mi alma.
Ensoñaciones pasadas que se hacen realidad en tus labios.

Acaricio tu corazón con palabras transparentes, llenas de sentimientos.
Busco a la inconstante luna, para verte reflejado en sus brillos difusos.

Siento la certeza invadiendo mi corazón, ayer vacío y distante.
No hay dudas de que a tu lado las reminiscencias ya no duelen.

Te espero sin miedos, entonces.
Aguardo tu abrazo, tu beso y tu mirada llena de luz.

Y las sonrisas vuelven a invadirme con ternura.
La esperanza crece y crece cada día.
Dentro mío la candidez desborda en versos que escapan con la brisa.

Después de tantas lágrimas y soledades...
es bueno saber que estás presente en todo lo que me rodea, siempre.

I love you more than anything in my life.

jueves, 9 de febrero de 2012

Ilusión


-¿Estás enamorada?

-Sí.

Y esos ojos femeninos, perdidos en la inconfundible melancolía de siempre lo miraron impasibles. Por que será que a uno le cuesta tanto distinguir las emociones, descifrar a las personas. Sin querer, ella se esfumaba en un hermetismo inaccesible; se diluía en sombras y oscuridades que él no podía atravesar.

-¿Puedo...puedo saber...?

Pero las palabras quedaron suspendidas en alguna hoja seca, fría y distante. Quería y no quería saber la respuesta.

-Del silencio.

Confundido, la miró por un instante. La brisa y las luces difusas de los faroles empezaron a rodearlos en el parque.

-Estoy enamorada del silencio sabes...de las hojas, del viento, de los días y las noches, de todas las cosas que veo, siento y escucho. De la lluvia, del sol y la luna.


Sin embargo, él continuaba sin comprender lo que le decía.

- Amo todas las cosas, porque todas ellas me recuerdan a él. Pero él no existe. No pongas esa cara por favor, no estoy tan loca.

Y rió con esa ternura tan suya, tan distinta. Despacio, empezó a jugar con su pelo, desenredándolo con los dedos.

-Lo veo pasar todos los días. Se sienta bajo este mismo árbol. Escribe sin importarle el resto; tan ensimismado en sus propios pensamientos, tan ajeno al mundo. Y yo lo imagino sonriendo, enojado, triste o alegre. Idealizo su vida de una y mil maneras diferentes. Pero, ya te dije, él no existe. Yo amo una ilusión. Quien sabe como sea en realidad...

-Quizás, si le hablaras.

Ella negó con la cabeza.

-Sería inútil. Los nervios me controlarían por completo, no podría ni siquiera mirarlo. Prefiero hacer durar esta ilusión, no quiero que se termine todavía. Tal vez esté equivocada, no sé. Pero prefiero estar cerca suyo, invisible, sin arriesgarme. Con tal de ver su mirada cada día me alcanza... ¿podes entender mi punto de vista?

Él observó una vez más sus ojos oscuros, mientras el nudo en la garganta se le hacía más y más insoportable.

-Si, te entiendo.


Y amargamente, sonrío. "Si supieras..."

Mientras, la luna se disipaba entre nubes a lo lejos.