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viernes, 30 de septiembre de 2011

Nada me queda...


Pisadas envueltas en hojas secas, olvidadas por el tiempo.
Distante, la ciudad se desvanece en cicatrices y en llanto.

Lo que nunca fue se pierde en el inmenso vacío.
Lo que nunca será, agoniza dentro del alma.

Y el corazón invisible, escondido en la luna de cristal y ceniza.
Desamor ruinoso que acabó con mi anhelo y me dejó sólo abismo.

Gotas de rocío; acallando mi dolor en traslúcidas sonrisas.
Incoherentes la espera y la esperanza.

Miserias que habitan soplos de aire fresco, lejanos.
Incertidumbres y oscuros silencios.

Nada me queda.
Ni siquiera el recuerdo de tus besos.

Ni siquiera una mirada tuya...

jueves, 22 de septiembre de 2011

Miracle

Silencios mutuos.
Mientras tanto, latido tras latido, el amor se escapa del corazón.

¿Cómo decírtelo? Incapaz de expresar mis sentimientos.
Inseguridad de quien vive ausente entre las sombras.

Poco es el tiempo compartido; cercanía tan lejana.
Tan ínfima la compañía; irreversible y absurda la espera.

Quisiera robarte unos segundos más de tu espacio.
Donde el siempre no sea una ilusión falsa, ficticia.

Adoraría un verso tuyo y mío.
Un camino juntos y en soledad.

Una esperanza. Creer que la realidad es una mentira.

Sueño siempre con olvidarme de las amarguras.
Con no sentir este oscuro vacío.

No lo ves. Y esa ceguera es la que más duele.

Monotonía.
Tu ausencia.

Y las lágrimas que no cesan.

Milagro.

sábado, 10 de septiembre de 2011

In my heart


Invisible en pequeñas gotas de lluvia.
Viajo. En un susurro imperceptible; infinito y fugaz.
Perdida en remolinos de hojarasca.
Ausente en el hálito de la brisa nocturna.

Los árboles te acompañan en el silencio, en tus pasos desatentos.
Tu mirada se desvía una y otra vez en el cielo plomizo.
Anhelas. Y en cada anhelo se desdibuja una tristeza.

Sentimientos que renacen en el suave contacto.

Me ves. Y la certeza recobra fuerza.
Todavía es inconquistable para vos la seguridad del amor.

Nunca dudes.
Siempre estoy presente en vos.
Siempre estás presente en mi.

No hay segundo en que esa mirada tan tuya no se cruze en mi memoria.
No hay minuto en que un dejo de nostalgia no se escape de mis labios.

Te amo y te espero.

Siempre.
In my heart.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Adiós...


Espero silenciosa. Mientras lloro por lo que ya no es.
Las luces intermitentes anuncian la despedida de la tarde.

Lo sabes tan bien como yo. La incertidumbre es un simple desvarío del penar.
Duele reconocer que los lazos se perdieron.
Que el sentimiento se desvaneció.

Las sonrisas, los besos, las caricias.
Todo parece un recuerdo vacío; nebuloso y arruinado por el tiempo.
Aquel viejo asesino de ilusiones y arrebatos.

Quizás...
Nadie tuvo la culpa esta vez.
Quizás...
Nunca fue amor.

Te abrazo, consciente del olvido que se aproxima.
De las lágrimas que todavía tendré que derramar.

Pero lo aceptamos. Aún a pesar de todo.
Miradas y una insulsa melancolía.
La misma luna. Sólo nosotros somos distintos.

Adiós.