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lunes, 27 de junio de 2011

Looking for you...my heart.

Si tan sólo pudieras verte. Perdido, sin retorno posible. Buscas algo que ya no existe. Que tal vez no se encuentra en este lugar frío, oscuro. Tu verdadero yo. Tus deseos quizás; algunas ilusiones del pasado. Pero estás vacío. Sumido en la soledad de las calles, con tus sueños rotos. Caminas arrastrando a tu paso las hojas secas, alejadas de la plenitud de otros días.
Reflejos de agua. Lágrimas azules que viste rodar también por su cara. Esas facciones que no se van de tu mente febril. Que cuestionan la poca razón que te queda.
Desesperado en silencio; queriendo borrarla de tu recuerdo. Y al mismo tiempo, en el fondo de lo que llamamos alma, queres retenerla. No darle nunca su libertad. Cortar sus alas y mantenerla cautiva de tu amor.
Sin embargo sabes que es un delirio intentar algo así. Sabes perfectamente que debes seguir adelante. Dejar de ser lo que fuiste a su lado. Renacer sin cicatrices.
Y mientras cruzas despacio, en gris ausencia, los sitios donde la viste por primera vez; donde sus labios fueron tuyos, te preguntas a cada minuto, a cada instante:¿Por cuánto tiempo más...?
No puedo decírtelo. Me tiene que dejar de doler tu dolor. Me tengo que olvidar de la tortura que te producen sus ojos queridos. La única forma de sanar, de recomponerme y ser más fuerte que antes, es soportando la agonía. Noches repitiéndose. Lunas quebrantándose en amaneceres sin luz. Lentos resplandores de mañanas que tienen que sucederse para poder continuar la vida; tu vida.
Entonces... tal vez finalmente el momento llegue. Con suerte pueda volver a sentir; vos puedas volver a sentir.
Pido porque así sea.

Tu corazón.

martes, 21 de junio de 2011

Certeza


Luna sin destellos ni amarguras latentes.
Silenciosas, las miradas se deslizan por el cielo nocturno.
Y las lágrimas...
ellas se perdieron en la profundidad del viento.

Entonces, nuestros ojos se divisan.
Te tomo la mano. Y puedo sentir la calidez de la tuya.
Caminamos despacio; juntos en la misma dirección.

Queda mucho por recorrer. Pero poco importa.
Si estás conmigo, carecen de sentido las tristezas;
sólo necesito que me acompañes en tus pensamientos.

Me recuesto en tu hombro.
Sonrío. Puedo escuchar los latidos de tu corazón en medio de la oscuridad.
La felicidad no parece un imposible; un sueño lejano.

Simplemente basta con tenerte cerca mío.
Amarte sin pensar en el mañana.
Vivir el hoy con intensidad.

Certeza. Ya nada puede separarnos.
Y el sol se vislumbra, muy cerca de nuestro corazón.

Te amo.

martes, 7 de junio de 2011

Nunca me sueltes...

Insensatez. Desequilibrio emocional.
La lluvia me desconcierta con su suave resonar.
Inconstante el sentimiento.
Cielos sin dueño ni razón.

Luna intermitente que desafía mi penar rutinario.
Y empiezo a creer, con los ojos entrecerrados.
Con flores azules cubriéndome el alma.

Extraños somos. Desconocidos.
Pero aún así mi sentidos perciben
los diferentes latidos.

Te sigo. Lejos, muy lejos de la oscuridad.
Tu sonrisa irradia la luz que siempre busqué silenciosa.
Que en noches repetidas deseaba hallar.

Acaricio tu cara
como si fuera la última vez en este planeta.
Toco tus labios y tu mirada no se pierde.
Se queda junto a mí.

La calidez de ese lugar tan esperado en soledad
no me abandona.
Me invade de a poco;
se cuela despacio en mis anhelos olvidados.

Te abrazo. Sin conciencia de la realidad.

Sueño.
Nunca me sueltes por favor.