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sábado, 30 de abril de 2011

Última lágrima...

Es la última lágrima que derramo en vano.
La última esperanza que lejana se pierde en sitios ajenos.

Nunca el dolor volverá a desbordarse
ni mi pena será evidente ante otros ojos.

Cansada. De repetir las tristezas, las soledades errantes.
Ironía. De alguien que no sabe como amar.

Intentos frustrados de comprender a la felicidad.
Aparentemente mía. Falsedad del alma que fragmenta mi razón.

Deseo. Comenzar en otra parte.
Una vida donde la amargura y el olvido condenen al ayer.

¿Dónde? No lo sé francamente.
Sólo espero al viento. Él me guiará.

domingo, 17 de abril de 2011

Alone

Inconquistables los caminos hacia un sitio lejano,
sin las huellas del ayer.
Y la vida. Fugaz, irreversible; serena y tristemente incierta.

Es en recovecos oscuros donde mi alma llora.
Por aquellos espejismos falsos, creados para seguir adelante.

Sonrisas ficticias. Esperanza en extinción.
Soledad que me acaricia el corazón azul.
Muerto. Sin latidos.

Me desvela.
Mas no son las angustias comunes de siempre las que me roban la voz.

Es el desencanto por continuar con la monotonía.
Con la persona que soy. Que odio ser.

Escapar. A una realidad extraña, ajena.
Donde mi yo desaparezca. Donde se anulen los sentimientos,
en vano aguardados.

Desearía por una fracción de segundo que las sombras no me torturaran más.

Respirar distintos aires, gentes, paisajes.
Buscar, sin plazo prefijado, ni metas, ni planes.
Los versos, las palabras, la lluvia.

Un lugar. Un instante.
Donde la vida me pertenezca.

domingo, 10 de abril de 2011

Nosotros

Mirarte y reconocerte en la oscuridad.
Sentir tu mano entrelazada con la mía.
Guiándome.

Sólo necesito que beses mis labios.
Que despiertes en mi el sentimiento latente.
Recordándome.

Esperarte...tenerte a mi lado.
Acariciar con ternura tu rostro.
Pensándote.

Me basta con abrazarte,
con extrañarte y sentir la alegría infinita de volver a verte.

Me alcanza con tener la certeza de que te amo más que a nada en el mundo.
Aunque las frases sean trilladas, comunes, repetidas infinidad de veces por mil bocas diferentes.

Necesito creer en nosotros.

Simplemente quiero perderme en el sueño de ser sólo dos.

Vos y yo. Siempre.