
Mis alas estaban rotas.
Sin brillo alguno el cielo y mis pasos, perdidos en el viento.
Mis sueños, escondidos en fríos remolinos de hojarasca.
Sumiso, esperaba el tiempo; ausente en desesperanza.
Cristales de luna aguardando expectantes en el alma.
Agónica armonía desvelando mi inservible razón.
Entonces.
Sólo en aquel entonces.
Tuvimos que encontrarnos en ese ayer.
Atravesar miles de oscuridades y vacíos.
Hasta hallarnos en ese momento.
En el que no hubieran dudas, ni pesares, ni abismos.
En el que esas dos palabras borraran la tristeza y la soledad.
Dormís, ajeno a todo. Mientras me abrazas, el amor nos acaricia los labios.
Sonrío sin que me veas.
El sentimiento no miente.
Te amo.
Y en silencio te lo repito una vez más, en un susurro que te llegue sólo a vos.
Se me puso la piel de gallina... tus palabras son cada vez más preciosas y profundas, seguramente ese amado tuyo es el hombre más feliz del universo... sos una prodigia para estas cosas, tus palabras le pueden llegar a cualquiera.
ResponderSuprimirEspero que sigas usando este hermoso don que te brindo dios para seguir creando estas genialidades y le sigas llegando así al corazón de la gente.
Besos.
DIOS! ha sido genial!
ResponderSuprimirme encanta es precioso!!!!
Esto es de lo mas lindo que lei! El sentimiento no mientre nunca, es así! y que lindo que puedas amar! Que lindos los encuentros! Besos!!! ;)
ResponderSuprimir"Inservible razón" Esas dos palabras me han llamado la atención. Porque en cierto modo parece que así es mi razón y me identifico mucho. Nos seguimos leyendo, Dreamer! :) Un abrazo!! L)
ResponderSuprimires hermoso cuando tienes todos esos sentimientos
ResponderSuprimirme encanta me encanta *.*
un abrazo
Cuesta tanto encontrar esas dos palabras, esas que hacen ver la vida diferente y que curan esas alas rotas.
ResponderSuprimirSiempre un placer pasar.
Saludos!!!
Decir te amo y ser corrspondido es uno de los mayores placeres que podemos disfrutar en esta tierra cada vez mas llena de maldad. Cuando dos corazones laten a la vez no hay nada que los pueda parar.
ResponderSuprimirMe encantó tu entrada.
un besote de sabores