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viernes, 3 de septiembre de 2010

Solitaria

Lejos...irme lejos, ajena a todo.
Al pasado, a la vida de antes.
Sentir que el olvido es una bendición
para mi corazón roto, perdido por tu ausencia.
Renacer en otra parte, en otro lugar marchito.
Recuperar mi voz, mi paz.
Volver a la mirada que ya no tengo, que se desvaneció
en el silencio nocturno.
LLanto en soledad; vacía.
En tristeza infinita adormecida.
Aguardando. Tu mano que me salve del abismo alma mía.
Nada. Nadie.
Sólo una luna que me observa desafiante.
Lejos. Muy lejos.
Distante y sin sonrisas.
Pálida y muerta; en perfecta agonía.
Y aún así...sabiendo que todo terminó.
Que tu amor destrozó lo que creía ser.
Continúo en esta vida.
Lejos, muy lejos para siempre.
Ya no pienso llorar; demasiadas lágrimas negras
se diluyeron en la oscuridad.
Decido. Me sumerjo en un mañana incierto.
Solitaria.

3 comentarios:

  1. Nuevamente me adentro en tus versos llenos de pena. Mis nuevas felicitaciones. Te invito a mi jardín, donde hace unos días publiqué un poema de temática similar.

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  2. me movió la fibra... cada átomo de mi, vibró aquí... gracias... :)

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