Seguidores

viernes, 25 de septiembre de 2009

Pensándote...



Me ahoga la incertidumbre de un lugar sin retorno. La desesperación indomable de quien no quiere que todo termine. No de una forma abismal. El viento me compadece y susurra palabras de aliento. Pero ya no bastan. Algo se quebró en el infinito silencio.

Condena eterna entre las sombras. Mi voz se oculta en la inmensa multitud, mas no mis ojos. Las lágrimas los habitan, irremediablemente.

Imposible encontrar una salida, imposible.

Camino, perdida en un destierro que me arde en el alma, dudando en la oscuridad. Los recuerdos afloran en cada recoveco, pero se alejan, se desvanecen. Duele. Odio tener estos sentimientos, odio amarlos. Si no existieran en mi interior, el sufrimiento no se propagaría de este modo incoherente.

Me detengo. Nada me pertenece. Estoy vacía por completo; en constante soledad. Creo que ya son totalmente inútiles mis súplicas.

Nadie me escucha. Invisible espero. Poco importa el tiempo. Tu mano es lo único que aguardo. Mi salvación.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Sueños...


Y tus manos se pierden en mi pelo...
Y las angustias se desvanecen en silencio.
Es en las noches que te tengo al lado mío
que las tristezas se disipan detrás de un sueño.


Miles de lunas recorren las noches oscuras
y se disuelven en la lejanía de los días.
Poco importa que las estrellas desaparezcan
mientras tus dulces besos estén conmigo.


Las lágrimas carecen de sentido ahora.
El eco de lo perdido bifurca su camino.
Atrás quedaron el llanto, el dolor y la agonía.
Sólo me interesa está ilusión que sin dudas persigo.

Y son tus besos que rozan con ternura mi cara.
Y son tus caricias que curan mi corazón herido.
Todo tu ser que amo con locura infinita...
un amor soñado, soñado y querido alma mía.