
En el aire se respiran despojos de lluvias y llantos.
Mientras, el recorrer del aliento se pierde en suspiros de otoño.
El anhelo atroz de querer su compañía.
De buscar versos perdidos en su boca.
Inconclusos los vacíos que perforan mi esencia.
Imperante soledad que sobreviene al olvido.
Pero no quiero...
No quiero hundirme en la oscuridad de noches inciertas.
Necesito decírselo antes de que sea tarde.
Antes de que mis labios callen en pensamientos lo que siento.
Lo veo.
Lo escucho llegar.
Su presencia me supera. Me atraviesa, me traspasa el corazón.
Silencioso penar.
Imposible.




